Ostias, fijate que parece un relato creado para una gran superproducción. La cosa es que este domingo por una pregunta que Kenia (una chica de Gijón) hace a su marido Marc, el día se convirtió en una historia digna de relatar.
La pregunta._¿Que te parece si vamos a comprar una navaya a Taramundi?
Pues nada que va Kenia y lo postea en el foro de "Espiritu Custom" y a las 9:30 de la mañana de un nuboso domingo nos reunimos los siete en el Rest. Villuir en Otur. Karol y yo salimos a las 8:00 de casa en Lena, somos los que vamos de más lejos y no quiero hacerlos esperar. Resulto que llegamos los primeros, que cosas.
En Taramundi nos recibió el sol con los rayos abiertos y Marc y yo compramos la prometidas "navayas" una cada uno.

Desde luego como alguien dijo: "chico, es que parecemos la portada de un disco"
¿Que por donde hicimos la ruta?
Bueno pues en principio queríamos recorrer la zona de los Oscos pues nuestros amigos Javier Vega, Calín y Cortina nos dijeron que la ruta prometía. Ellos la habia echo varias veces y nos dijieron que era muy guapa y rutera.
Pues nada que tomamos dirección Galicia por la N. 634 y nos desviamos hacia Vegadeo, Taramundi.
Villanueva de Oscos, Sta Eulalia de Oscos y Fonsagrada donde decidimos zampar los bocatas en un parque del pueblo.
Grandas, Pesoz, Illano, Boal y de nuevo Navia donde damos por terminada la ruta del día.
Mejor que en el mejor restaurante, los despachamos, tertuliando y hasta postre tomamos. Unos "Phoskitos" y unos "Kitkat" que se habian pillado por el camino.
Y ahora a tomar un cafetín caliente para bajar los bizcochitos. Eso si sin dejar de pelear con Calín que queria seguir ruta sin mas tonteria, pero ya. Ni café ni ostias.
Y mientras tomamos el café se suelta una tromba de repente que flipamos.
Pero no importa, seguimos la ruta que "semos moteros duros Oh".
Javi Vega se pone un mono de agua que nos sabiamos si iba a pintar o a desactivar una bomba.
Marc y Kenia unos pantaloninos de agua. Y Cortina, Calín, Karola y yo ahí a pelo, con el pantalon vaquero. Con un par.
A los dos o tres kilómetros ya tenia los pantalones empapaos de agua hasta la rodilla, asi que paramos a poner pantalones de cordura para quitar la mojadura.
Ja ja ja, que pijada. Desde Fonsaguada hasta muy cerca de Navia, osea como 60 km de recorrido por carreteras sinuosas no solo llovia sino que se dejó descargar una versión moderna del diluvio universal.
Vaya "jupa" que llevamos todos. Que coño, ni mono, ni pantalones ni cordura ni leches. El agua se quedaba a vivir con nosotros como si fueramos Bob esponja.
La ruta desde luego era preciosa pero desgraciadamente apenas podiamos ver la moto que llevamos delante y la lucha por mantener la moto sobre sus ruedas y no sobre la panza era costante sobre todo cuando pillabas las rayitas blancas de la carretera.
La ruta desde luego era preciosa pero desgraciadamente apenas podiamos ver la moto que llevamos delante y la lucha por mantener la moto sobre sus ruedas y no sobre la panza era costante sobre todo cuando pillabas las rayitas blancas de la carretera.
Gracias a una gran dosis de suerte y utilizando toda la escasa pericia que hasta hoy adquirí llegamos sanos y salvos a Navia.
El bautismos de agua fué real, al pié de la letra, pero con menos agua bendita me hubiera conformado. Kenia en un momento de ispiración va y me suelta._ así aprendes a conducir con agua.
La madre que.... doy fe que fué una clase magistral.
Nos despedimos de Javi Vega que regresó a su Vegadeo. Son las 6:00 de la tarde. Tomamos la carretera de regreso a casa, pero nos paramos a tomar la última con Cortina y Calin en Cadavedo.
Se nos hace de noche y a pesar del mogollón de kilómetros que aún nos queda para llegar a casa y la gran mojadura que aún tenemos parece que nos cuesta irnos. Decidimos cenar antes de llegar a casa y Marc, Kenia, Karola y yo (El Viajero), paramos a cenar tan panchos en el Bar Zoilo que queda en Muros.
Creo que no tenemos cura. Entramos en casa a la 1.00 de la mañana despues de rutear con la moto durante 490 kilometros, 60 de ellos bajo la lluvia.
Una cosa quedó clara, al irnos aun tuvimos los cojones de decir._ Esto hay que repetirlo a poder ser sin tanta agua.