domingo, 4 de noviembre de 2018

(Cap. 2) CRETA Enjoy the calm

CENTRO Y OESTE DE CRETA-HERAKLIÓN
Pincha aquí para ir al (Capitulo 1) CRETA Enjoy the calm
Podemos decir que llegamos al ecuador de las vacaciones. Para conseguir recorrer la mayor parte de la isla, decidimos que lo ideal sería dividir el viaje en dos localizaciones de la isla distintas y distantes. Hoy cambiamos de hotel y de ciudad, dejamos Chania que está en el oeste y nos vamos a la capital cretense, a Heraklion que está en el centro-este. Tenemos echa una reserva en el Haris Apartments en Kokini Chani a 7 km de la ciudad, parece una zona muy tranquila y estamos en primera línea de playa. También tenemos piscina así que el sitio sin duda tiene muchas posibilidades.
Mientras nos preparan la habitación nos tomamos un par de cervezas y un plato de fruta todo por cortesía de la casa. Desde luego la terraza del hotel tiene estupendas vistas del Mar de Creta. Justo enfrente se distingue una pequeña isla que se llama Dia. Es una isla deshabitada excepto por unas cuantas cabras salvajes que la habitan y varias especies de aves que anidan en ella. Dicen que es un paraíso para el buceo ya que hay barcos hundidos y las aguas totalmente transparentes.
El Haris Apartments es pequeño, familiar, acogedor, las habitaciones no son lujosas pero si funcionales que es lo que necesitamos. Tenemos cocina con todo el menaje, nevera, terracita privada y la piscina a mayores, osea que es seguro que vamos a disfrutar.
Subimos las maletas a la habitación y sin más dilación salimos a comer. No tardamos mucho en encontrar un restaurante, un italiano, en el que nos ponemos las botas pues está todo riquísimo. Tras un paseo cortito regresamos a la habitación de nuevo, hace mucho calor para andar callejeando a estas horas.

Nos enredamos un rato deshaciendo las maletas pero no queremos perder demasiado tiempo así que vamos enseguida a conocer la ciudad, Heraklion. Nos topamos con una población grande, moderna y bastante más ajetreada que Chania ó Rethymon. Tiene más tráfico que las citadas, aunque no en exceso. Más tarde descubrimos que también por el centro hay mucha zona peatonal así que fué solo cuestión de dar con las calles buenas para pasear tranquilamente y muy a gusto.
Lo primero que queremos ver es como se asoma esta ciudad al mar ya que los puertos y las barquitas son de las cosas más fotogénicas y que más nos gusta. Atrae mucho la atención a la entrada del puerto la imponente Fortaleza Veneciana.
El "Castello a Mare" ó fortaleza de Koules, es una fortaleza veneciana construida en el siglo XIII. Fué devastado por un terremoto en 1303 y nuevamente remodelado. En el siglo XVI sufrió reformas para reforzar sus muros ante la creciente amenaza de los turcos otomanos.
 El león alado de San Marcos, sujetando un libro con la pata delantera es el símbolo protector de Venecia, se puede ver en tres de las fachadas del fuerte.
 Las paredes exteriores según cuentan, tienen hasta nueve metros de grosor en algunos sitios y las interiores casi tres metros. La fortaleza a pesar de ser de solo dos plantas tiene la altura de un edificio de cinco pisos. Me asomo a un ventanuco y veo que entre medias de las dos paredes hay bolas de cañón por cientos. La verdad es que no se si se trata de munición propia o que fueron coleccionando todas las bolas que les calzaron dentro durante los asedios.
 Colección de ánforas de vino y aceite rescatadas de un pecio antiguo.
En 1630 había 18 cañones en la planta baja y en la parte alta hasta 25 más.
En lo que podríamos llamar la azotea ó patio de armas se celebran hoy día conciertos y eventos varios.
 Paseando por el adarve tenemos unas vistas estupendas del puerto y la ciudad.
Dejamos el puerto y subimos por la calle "25 th Avgoustou" hasta la plaza donde esta la iglesia de San Tito uno de los monumentos más importantes de Heraklion. Comenzó siendo iglesia ortodoxa, luego paso a ser mezquita otomana y de nuevo recuperó su origen siendo hoy día iglesia ortodoxa de nuevo.
Con tanto paseo ya está haciéndose de noche y nos entra el hambre así que llegó la hora de buscar donde cenar. Hoy la cena tiene un significado muy especial para nosotros y Heraklion nos parece un sitio perfecto para celebrarlo. Son nuestras ¡¡Bodas de Plata!!, hoy 14 de Agosto hace 25 años que nos casamos, así que buscamos un sitio que nos mole. Elegimos Restaurante-Pizzería" "La Bussola" pues porque sí, pues porque todos ofrecen más o menos lo mismo en sus cartas.
Nos pedimos "Risotto Fruti di Mare"
También "Saganaki" que es un sencillo y tradicional plato griego basado en queso kefalotyri frito en aceite de oliva. Un manjar acompañado de ensalada, una salsita rica y limón.





También solomillo de cerdo al curri con patatas y ensalada. Está muy sabroso, pues los cretenses utilizan muchísimo las especias.
Aquí en "La Bussola" también nos invitan al postre a base de fruta aunque en lugar del "raki" nos traen una especie de sorbete de limón. Una velada estupenda en un lugar privilegiado situado en el Parque Theotokopoulou en el centro de Heraklion. Un lugar para recordar, quien sabe, a lo mejor volvemos en un futuro aniversario.
Paseamos tranquilamente bajo la tenue iluminación de las calles de la ciudad y regresamos al hotel sin prisa. Llegamos un pelín tarde, está la recepción cerrada y todo apagado excepto las luces del fondo de la piscina. Estupendo pues la noche es joven y nos apetece sentarnos un rato a contemplar las estrellas sobre una hamaca sin que nadie nos moleste. De pronto se asoma un chaval de una de las habitaciones que dan a la piscina y nos regala un par de cervezas pues dice que regresa mañana a Rumanía y no se las va a poder tomar. Pues nada, un brindis por nuestro aniversario. ¡¡Thank you, friend rumano!!










Miércoles 15 de Agosto de 2018
Después del día de transición de ayer y ya instalados en el nuevo alojamiento, nos arrancamos en busca de los pueblos y paisajes idílicos que nos esperan en la parte centro y este de la bonita isla de Creta.
El primero al que llegamos es a Agios Nikolaos, pequeño, atractivo y muy acogedor. Abundan los turistas y más hoy que hay dos pedazos de cruceros que asustan de grandes y de los que sale un río de personas ávidos de gastar su pasta. Agios Nikolaos se encuentra dentro del gran Golfo de Mirabello.


Tiene una dársena en la que fondean desde pesqueros pequeños hasta inmensos cruceros, algunos tan grandes, con tanta altura, que empequeñecen los modestos edificios del puerto.
Aquí mismo también nos encontramos esta enorme escultura que supongo que representa a Europa a lomos de Zeus que según cuenta la leyenda Zeus prendado por la belleza de Europa se trasformó en toro para raptarla.

Una pequeña laguna rodeada de cafés y restaurantes, dan una personalidad especial al pueblo formando una zona de ocio decorada con barquitas que lo viste de un atractivo especial.
 Excavada en la pared del acantilado que rodea parte de la laguna hay una pequeña iglesia que creo que se llama la "Fisherman´s Church"

 Tiene una bonita puerta tallada con dos leones alados, pero está cerrada con una cadena lo que nos impide cotillear su interior.
A este estanque, llamado "Laguna de Voulismeni" los antiguos lo denominaban "Estanque de Artemisa" y según la mitología griega, Atenas y Armetis se bañaban aquí, manteniendo la creencia de que no tenía fondo y que conducía al más allá. Fué unida al mar por un canal en 1870 pero en realidad siempre estuvo alimentada por un río subterráneo. Se desmontó el mito del fondo infinito en 1853 cuando el Almirante británico Spratt descubrió que tenía unos 64 metros de profundidad. En realidad no deja de ser una profundidad inusual para el pequeñísimo diámetro que tiene. Se dice que cuando los alemanes abandonaron Creta al final de la II guerra mundial hundieron varios vehículos militares aquí pero que nunca se volvieron a encontrar. Igual es que no buscan con ganas y si nó que llamen a Robert Ballard, que si bajó hasta el Titanic seguro que también encuentra la chatarra alemana.
Abundan los bancos de pequeños peces que se acercan tranquilamente a la orilla. Seguro que ellos saben mucho de esta misteriosa laguna.
El siguiente pueblo al que vamos es Elounda. Si Agios Nikolaos esta abarrotado aquí está a reventar de gente y coches, claro que es más pequeño y dispone de menos aparcamiento. Curiosamente tanto en Heraklion, Agios Nikolaos ó aquí en Elounda, los parquing son de pago. Algo que en la zona oeste de la isla no nos pasó pues no pagamos parquing en ningún sitio.
 Damos una vuelta por el pueblo y llegamos a la zona donde se arreciman la mayoría de restaurantes. Los camareros denotan cierta ansiedad por captarnos como clientes para su restaurante pero he de decir que no son excesivamente cansinos, algo que agradezco pues me jode mucho que me acosen y más estando de vacaciones.


Finalmente nos sentamos en uno que se llama "Megaro" que según el camarero se encuentra en el primer edificio que se construyó en Elounda allá en 1906. Justo al lado de la taberna está el muelle desde el que tiene incluso acceso por mar los clientes que lleguen en yate. Muy "chic" el detalle.
Pedimos de primero ensalada pero nos traen no se que coño de hojas verdes con roquefort, yo diría que es diente de león, esos hierbajos que hay por todos los sitios. Muy rico.... el roquefort, las hierbas para nada, puaggg.
 De segundo probamos con la "Soudjoukakia". Esto si que está rico y además es un plato típico griego. Son una especie de albóndigas alargadas con salsa de tomate acompañadas de arroz. De postre sandia y uvas que como es costumbre por aquí es "by the face". Por supuesto para remojar la comida nos tomamos dos birras tamaño "megalo" ("grande" en griego).
 En cuanto terminamos retomamos la visita por el resto del pueblo. Y damos vista a una carreterita por la que apenas se cruzan dos coches y que une Elounda con la Península de Kolokitha por un estrecho istmo.
Cogemos el coche y vamos por dicha carretera pero en cuanto entra en la península se convierte en camino de gravilla y baches lo que seguir no nos va a llevar  a ningún sitio y menos en nuestro pequeño Hyundai Prime, así que abandonamos la idea de seguir y damos media vuelta. Pero bueno, había que intentarlo, la aventura es la aventura que decía Belmondo.
Decidimos hacer algo más sensato y seguimos ruta por la carretera asfaltada que sube desde la costa a la montaña donde disfrutamos de unas vistas espectaculares sobre Elounda y la Península de Kolokitha ó Spinalonga. Finalmente nos lleva a la carretera principal que recorre la costa norte de Creta.
 Llegamos a Malia y echamos un vistazo por ver si tenemos aunque solo sea un trozo de playa para aprovechar la tarde pero nada, está a tope de gente, hamacas, sombrillas e incluso hasta las escolleras rocosas se aprovechan como terracita para los bares.
Este pequeño islote a poca distancia de la playa de Malia se llama Afentis Christos por esta pequeña capilla. Este islote no existía aún cuando se dibujó un mapa de Creta en 1618. Se creó en 1650 tras la erupción del volcán Thira.

Continuamos costeando y llegamos a Chersonisos. Aquí flipamos un poco, pues hay un turismo muy diferente al del resto de Creta. El típico turismo de sol, playa y continua fiesta diurna y nocturna. Es mayoritariamente de origen británico lo que me recuerda al Magalluf mallorquín de turismo low cost.
Son las 6 de la tarde y en los chiringuitos retruena a todo volumen la música y en la que la peña se va calentando para la movida nocturna. Una de las atracciones de la playa es hacer puénting desde esta altísima grúa. Nos vamos sin poder darnos ni siquiera un baño en ninguna de estas pequeñas playas que están invadidas por hamacas, sombrillas y cacharros para divertir al turismo. El camino de regreso nos lleva finalmente a una playa cerca de nuestro hotel. Logramos darnos ese deseado baño ya cuando el sol se pone. Desde luego el día nos deleitó con un momento sublime y relajado sin apenas vecinos de playa. Volvemos al hotel y nos dedicamos a poner un poco de orden, hacer la colada y rematar el día cenando tranquilamente en la terracita.










Jueves 16 de Agosto de 2018
Hoy queremos viajar al sur, hasta el yacimiento de Gortina ó Gortys.
Gortina fué la principal población de Creta llegando a su máximo esplendor durante la época romana. Tenia murallas de diez kilómetros de largo y llegó a tener una población estimada de alrededor de 100.000 habitantes.
 Los restos de columnas de época romana, griega y minoica entre otras están diseminados por toda esta enorme llanura sembrada de olivos y la mayor parte de la antigua ciudad está sin excavar aún a pesar de que ya en el siglo XIX comenzó a llamar la atención a los arqueólogos en época de la ocupación turca.
 De echo la mayor parte de la excavación está fuera del recinto en sí. Nos tuvimos que ir caminando por el borde de la carretera mas de medio kilómetro durante el que nos fuimos encontrando con restos de distintas civilizaciones tirados sin orden alguno y aparentemente sin catalogar. Cualquiera con un furgón ó un camión podría llevárselo sin que nadie lo impidiera.
La Basílica de Agios Titos, del siglo VII fué dañada por los árabes alrededor del 824. La basílica señala el lugar donde San Tito fué martirizado.
 Según las leyes griegas Zeus contrajo matrimonio con Europa debajo de uno de estos árboles el cual siempre se mantiene verde. La verdad es que no logramos saber cual es el árbol "siempreverde" pero si que hay un olivo con 1.800 años que creció rodeado de las ruinas de la ciudad.
 Estas son placas con escritura arcaica bustrofédica del siglo V a. C. conocidas como las leyes de Gortina.
La escritura bustrofédica consiste en escribir un renglón de derecha a izquierda y el siguiente de izquierda a derecha como serpenteando para no tener que apartar la vista de la lectura en ningún momento.
Odeón romano de Gortina. En la pared interior del edifico de ladrillos es donde se encuentran las placas escritas con las Leyes de Gortina.
Las losas están a todo lo largo de la pared claramente legibles en muy buen estado de conservación.

 Estatua de mármol de un Togado romano. La cabeza es una reproducción pues la original está en el Museo de Heraklion.
 Estas son las ruinas del Templo de Apolo Pitio del que aún se mantienen las estructuras principales.
 Más estatuas en mármol de torsos de época romana.
 En una zona del yacimiento pillamos a los arqueólogos en plena faena, la cual me impactó pues me da la sensación de no estar siendo muy delicada. Cavando a golpe de pico y pala no creo que consigan sacar una vasija entera ni de coña, no sé, seguramente se hace así.
 Espero que no hayan dejado manca esta estatua estos arqueólogos picapedreros.
 Templo de Apolo


Otra vista del templo de Apolo, principal centro religioso de Gortina desde el siglo
VII hasta la introducción del cristianismo. Al fondo se ve un pedestal sobre el que posiblemente hubiera una estatua de Apolo.
Para ver estas excavaciones de Gortina tuvimos que pagar 6 € por persona. Me resultó caro, no por que no sea impresionante sino por la falta de información. Es que no nos dieron ni un puto folleto con un plano de la excavación. Nos fuimos orientando gracias a que traemos nuestra guía de viajes pero aún así tras recorrer las ruinas echamos en faltan cosas y no damos con ellas hasta que la "siesa" de la taquilla se dignó decirnos que el resto estaba fuera del recinto vallado. Pues eso se dice antes coño.
La ciudad tuvo que ser enorme pero está bajo tierra todavía. Solo mantienen vallado y sin carteles informativos la zona excavada el resto se camina por libre.  La cosa es que a pesar de esa libertad nos largamos mas pronto que tarde pues casi nos morimos caminando a pleno calor por este secarral entre olivos. Debemos estar a más de 40º C. Las excavaciones son interesantes pero lo dejamos ya, antes que nos dé un "jamacuco".
Nos vamos bien torraditos hacia el siguiente punto a visitar, Matala. Desde luego merece la pena llegar hasta aquí.
Es un pueblín muy chulo, típicamente hyppie con una playa estupenda de aguas transparentes.
Los restaurantes están decorados y pintarrajeados al más puro estilo hyppie.
 Gortina nos dejó secos así que nos sentamos  a la sombra disfrutando de la brisa marina acompañados de unas cervecitas.
Se está de vicio aquí en el Marinero Bar. En cuanto terminamos de comer nos acercamos hasta la playa para darnos un buen baño refrescante y tomar un rato el sol. Lo del baño fué casi un revolcón de arena y piedras pues en dos horas el mar pasó de estar totalmente sereno a ponerse tipo Mar Cantábrico con una resaca de cojones.
En mitad del pueblo está la Iglesia Parroquial Sagrada de la Dormición de la Virgen María.

 Les gustan los graffitis, todas las calles están llenas de dibujitos.
 También hay muchos muros que relucen llenos de graffitis coloristas.
 Los hyppie llegaron a esta parte de la isla en 1960 y aún quedan algunos que se resisten a cambiar de vida.
 Matala esta lleno de rinconcitos muy agradables.
 Uno de los grafitis más simpáticos.
 Entrada a la iglesia-cueva de Panagia
 Interior de la iglesia-cueva de Panagia.
No podía faltar el mítico Volkswagen Beetle para deleite de los aficionados al selfie.
 Nos marchamos de Matala pero no tiramos hacia el norte sino que tomamos hacia el suroeste, hasta Agia Galini. Es ya muy tarde y se está haciendo de noche pero no queremos perdernos esta visita pues posiblemente no volvamos por esta parte de la isla.
 Aquí en Agia Gallini nos topamos esta original escalera de un restaurante pintada con saludos y frases en varios idiomas y ¡¡coño!! hasta tenemos una en español. Pone- "Que aproveche", los españoles también existimos ¡¡Oleeeee!
Este pueblín es realmente agradable de ver, un rincón con aires de puerto pesquero transformado para acoger al turismo. Nos tomamos una cervecita contemplando el puerto y regresamos a nuestro hotelito bien entrada la noche.














Viernes 17 de Agosto de 2018
Hoy despertamos sin planes, no tenemos ni idea donde vamos a ir ni que hacer. Mientras desayunamos decidimos que pasar la mañana de "tranqui" por Heraklion sería una actividad muy valida. Aparcamos en una calle cerca de las murallas y nos disponemos a ver la ciudad sin prisa. El paseo es agradable hasta cierto punto pues como todos los días hace un calor impresionante. Caminamos buscando las calles más sombreadas y aún así es sacrificado.
Nos detenemos a observar las enormes murallas de época veneciana con sus 40 metros de grosor en algunos puntos. Parece ser que resistió el asedio de los turcos durante 21 años y que solo fué destruida cuando un ingeniero griego cometió traición y reveló sus puntos débiles.
Esta es la fuente Morosini situado en el casco histórico de la ciudad en la Plaza Kallergon donde todo turista se quiere hacer su selfie. Tiene más de cuatrocientos años con figuras de la mitología griega, leones, tritones, delfines y monstruos marinos. Justo aquí al lado esta la famosa calle 1866 muy famosa y de visita imprescindible por estar repleta de tiendas que abren desde el amanecer hasta bien entrada la noche. Una especie de mercadillo callejero.
Esta calle termina frente a la antigua bomba de agua de origen turco. La bomba es este pequeño edificio hexagonal del que salen varios grifos en todas sus caras, ahora está en obras.
Y pegado a éste se encuentra la fuente Bembo decorada con una estatua romana decapitada. Esta fué la primera fuente que trajo agua a la ciudad desde el monte Youchtas mediante un acueducto. Tiene cerca de 500 años de antigüedad y la estatua que la decora fué encontrada cerca de Yerápetra e incorporada a la estructura junto a los escudos de armas venecianas. Vamos, que es una fuente echa con restos reciclados de mármol.
 En la Plaza Ekteleseos Martiron nos topamos con la catedral ortodoxa de Agios Minas. Sufrió repetidos daños en diferentes batallas. En una de sus paredes aún se conserva una bomba que no explotó.
 Y justo al lado  la Basílica de Santa Ekaterini.
Bajamos hasta el puerto en busca de algo de brisa fresca. Nos esta pudiendo el sopor y el calor nos agota, bueno eso y que llevamos toda la mañana caminando. La fortaleza de Koules es llamativa desde cualquier punto de vista. Este bastión defensivo situado a la entrada del puerto sufrió un montón de cambios a lo largo de su historia como ser utilizado de polvorín, almacén, cuartel e incluso cárcel y bueno hoy día se utiliza como museo y se organizan espectáculos musicales.

 Y estas enormes arcadas son el Arsenal Veneciano donde se construían y reparaban las grandes galeras de madera. De pronto se nos ocurre que ir a ver el museo arqueológico sería una buena opción pues seguro que además de pedagógico se tiene que estar muy fresquito y además un buen complemento para ir a ver mañana el yacimiento arqueológico de Knossos.
El museo cuenta nada más y nada menos que con 27 salas repletas de cacharros y piezas de bronce y arcilla, desde la época prehistórica hace más de 5.500 años de antigüedad hasta la época romana y bizantina teniendo un lugar especial las piezas y tesoros de época minoica. Miles de piezas para terminar locos de la cabeza, encima todo está escrito en griego e inglés y tampoco disponen de audioguía en español.
 El Fresco de la taurocatapsia es la pieza más conocida y representativa y se le considera la base del mito de Teseo y el Minotauro además de ser la prueba de la tauromaquia cretense. En la escena participan dos mujeres y un hombre de piel oscura. Una de las mujeres sujeta el toro por los cuernos mientras el hombre hace saltos acrobáticos sobre el animal y la otra mujer espera al saltador con los brazos abiertos. El fresco procede de Knossos.
 El Disco de Festos es la piedra roseta de la cultura minoica descubierto en una habitación del Palacio de Festos. Tiene signos impresos por las dos caras, un total de cuarenta y cinco signos diferentes. A pesar de los insistentes intentos de una larga lista de expertos por tratar de traducirlo a día de hoy la lengua minoica no se ha descifrado todavía.

 Las diosas de la Serpiente. Son objetos de culto encontrados en Knossos del periodo Neopalacial entre 1650-1550 a.C. La figura grande lleva serpientes enrolladas a los brazos y el cuerpo. La pequeña sostiene dos reptiles en sus manos y un felino sobre la cabeza. Los grandes pechos que exhiben al aire ambas son alusiones a la fertilidad.
"Coperos" de Knossos podrían ser jóvenes príncipes griegos. La reproducción de los frescos encontrados en Knossos tienen un mucho de imaginativos pues del trocito de la derecha sacaron todo el contexto del dibujo de la izquierda, me resulta bastante osada la interpretación.
Enterramiento en tinaja.
Este fresco se llama "Mujeres en azul" y sigue las interpretaciones osadas.
Vasos del pulpo. Son muy frecuentes los motivos de animales marinos en la cerámica minoica.
Espadas de bronce con empuñaduras de oro.




 Figuras de arcilla de diosas levantando sus brazos con tocados de pájaros en la cabeza.
Recipientes y armas de bronce de las tumbas en Creta central y oriental que datan de 1370-1100 a.C.
Sarcófagos de arcilla cocida con detalles de aves y plantas.
Armadura de bronce
Joyas y máscara de oro del periodo helenistico
Este es el fresco de los delfines y los peces. Otra vez más, según interpretación de Evans y compañía a partir de pequeños restos. La verdad es que 3.500 años no es broma para que aún se conservaran partes de los murales pintados.
Estatuilla de arcilla literalmente representación de un tío tocándose la polla a dos manos.
Joyas, colgantes , anillos y otros restos encontrados en un cementerio del 800-700 a.C.
Mosaico de una Villa romana con aves comiendo frutas, gallos luchando y un pavo real en el centro. Chersonisos, Época romana año 200.
Exquisita pieza con finos relieves de seres mitológicos, en oro.

Esta es una panorámica de la sala de esculturas de mármol de época romana.













El Sarcófago helenístico de mármol (época romana S. III) fué encontrado debajo del altar de una basílica cristiana de Malia y contenía huesos y joyas de oro. Aparece Eros sujetando la guirnalda de flores y dos cabezas de Medusa coronadas con alas y serpientes.
 Perséfone y Hades representados como las deidades de Egipto Serapis e Isis. Ella sostiene en su mano el "sistrum", un instrumento musical egipcio y en la izquierda probablemente las correas que sujetan al perro de tres cabezas "Cerberus" guardián del inframundo. La escultura es de mediados del siglo II d.C. y mezcla e integra distintas creencias religiosas.
 El museo arqueológico de Heraklion es sin duda el más importante de Creta y del mundo en el tema minoico por consiguiente es visita imprescindible.






Sabado 18 de Agosto de 2018
Hoy es el día de mayor madrugón desde que estamos de vacaciones. A las 7:00 am ya en pié y el motivo es ir a ver el yacimiento de Knossos. Queremos evitar el calor en lo posible y sobre todo llegar antes que la marabunta de turistas que lo visitan cada día. Entramos unos minutos después de abrir, no hay nadie haciendo cola en la taquilla así que es llegar y entrar. Dentro apenas vemos 15 ó 20 personas repartidas por los 20.000 m2 del complejo. Osea que casi estamos solos.
 Tras franquear la reja de acceso lo primero que se puede contemplar es el busto del británico Arthur Evans, el arqueólogo que a principios del siglo XX excavó las ruinas del palacio de Knossos.
 Y sin entretenerme más salgo disparado corriendo por toda la ruina sin fijarme en nada más que en buscar el punto más emblemático de Knossos y hacer esta foto antes que se coloquen delante los amantes del "selfie"
 Y regreso al principio para visitarlo ordenadamente y con calma. En el primer trozo de palacio que está en pié se ve el "Fresco de la Procesión". Jóvenes vestidos con el típico faldellín minoico portando recipientes para una ceremonia religiosa. El original lo vimos ayer en el museo.
 Evans llegó a creer que el palacio de Knossos podía tratarse del célebre Laberinto del Minotauro por lo intrincado de sus estancias y pasillos.
 Esta es la denominada estancia de la reina, en la que encontraron una bañera e incluso un retrete. Está decorada con un fresco en el que se ven peces y delfines saltando.
Lo de estar casi solos sin turistas duró muy poco, apenas media hora cuando empiezan a entrar manadas de ellos precediendo a sus guías y enseguida resulta muy difícil moverse por las pasarelas acordonadas al uso. Incluso para entrar a ver algún edificio como el del "Salón del Trono "se forman largas colas y todo a pleno solazo. Yo como tengo la costumbre de ir a mi puta bola y como no pagué ningún guía que me lleve de la manita no tengo intención de esperar colas ni leches. Así que entro por donde me place, lo veo, lo fotografío y me piro. Creo que un guarda quiso increparme pero como no hablo inglés ni griego le hago el vacío. Y ya que estamos también nos hacemos nuestro propio "selfie"
 Y este es el que llaman "Salón del Trono" precisamente porque hay un trono de alabastro adosado a la pared. No se sabe a ciencia cierta para que se utilizaba esta estancia, se especula que podría ser donde se sentaba el rey Minos y frente a él una pila en la que posiblemente se realizaran purificaciones rituales antes de proceder a los sacrificios en honor de los dioses ó la sede del sacerdote del rey ó la reina. Pero todo ello está basado en conjeturas e interpretaciones.
 Es interesante el fresco de las paredes de esta estancia en los que se ven varias criaturas mitológicas llamadas "Grifos" (Cabeza de águila y cuerpo de león)



Y con esta foto, típica ya en todos mis viajes, saco mi bandera de Asturias para certificar que conquistamos también el Yacimiento de Knossos.
Durante las excavaciones se encontraron los cuernos de la consagración. Estas cornamentas se colocaban en las cornisas de los templos minoicos como respeto y adoración al Toro.
Hay muchos indicios de que aquí se rendía culto al toro. Este mural está datado entre el 2000 y el 3000 a.C. y representa la "Taurokathapsia", el juego con el toro. Para los minoicos e incluso civilizaciones anteriores el toro tiene un carácter sagrado que simboliza fortaleza y fecundidad y probablemente estos saltos que practicaban los jóvenes cretenses sobre el toro podrían ser un ritual para pasar de la pubertad a la madurez.
Sala de las Dobles Hachas. Lo frescos de la pared en realidad representan escudos en forma de ocho.
Uno de tantos trozos de edificios que aún se mantienen en pié con sus típicas columnas granates.

Knossos está bastante chulo, aunque me decepciona un poco el uso que hicieron de los murales. Ya vimos los originales en el museo de Heraklion y por ello creo que se podría haber dado un poco de realismo aquí en el yacimiento y no meter una especie de cuadros cubiertos de metacrilato. Es bastante cutre. Ya vi ruinas mucho más curradas pero bueno, visto queda para así poder hablar y opinar.
Salimos del yacimiento atravesando la zona del teatro que tenía una capacidad estimada para unas 400 personas con dos rampas de escalones como gradas. Acabamos como pollos asados después de dos horas de recorrido por las ruinas, así que pasamos por el hotel para refrescarnos y coger la mochila de playa. Y por supuesto nos vamos en busca de una playa que aún no hayamos visitado. Elegimos el pueblo de Panormos.
El pueblín es chulo y en él encontramos algunos rincones muy agradables para sentarse a disfrutar de la tranquilidad. La gente que vemos por aquí es más bien autóctona no turistas.
Tiene una playa pequeña, muy familiar y muy cerrada a las olas. Una cosa curiosa que nunca nos había pasado hasta hoy es que en esta playa los peces dan mordisquitos. ¡Que cabrones!, Nos vienen a "ñasquear" las piernas No duele porque son unos mierdines pero mosquea. No me acordaba de contar que antes de bajar a la playa nos sentamos a comer en una "tabepna" como aquí llaman a los restaurantes.
 Pulpo a la brasa que está sabroso aunque un poco seco.
 Saganaki, que es queso frito rebozado y esto está de vicio.
Y calamar a la parrilla.
Comimos estupendamente por 30 € mientras disfrutamos de preciosas vistas al mar.
Hasta las 6 y pico de la tarde aguantamos en la playa cosa que no estuvo nada mal. Nos vamos de regreso al hotel pero aún queda tiempo de echar un vistazo a un par de sitios más.
Paramos a conocer Bali que nos queda de paso entre Panormos y Heraklion. Bajamos hasta el puerto para aparcar el coche. Aquí si hay turismo a maza por lo que Bali no es más que un pueblo repleto de hoteles y restaurantes.
En realidad son tres calas bajo el mismo nombre. Para ver la siguiente cala tenemos que subir por una escalinata hasta dar vista.
Lo mismo pasa para llegar hasta una tercera. En esta yo creo que ya se pasan con su parque de atracciones acuático, pero bueno, hay que entretener a la peña de algún modo. No se porqué lo llaman Bali pero es guapo pero yo creo que le queda un poco grande el nombre. La auténtica isla de Bali es bastante más chula. No es que sea feo pero particularmente no me entusiasma en exceso pues está demasiado volcado en agasajar al turismo. Aún volviendo a casa paramos a conocer Paleokastro y este si que es feo. Es un pueblo debajo del puente de la carretera, parece el pueblo de los chatarreros.








Domingo 19 de Agosto de 2018
La ruta de hoy va a ser hacia el interior de la isla, concretamente a la llanura de Lasithi.
Llaman mucho la atención estos verdes valles rodeados de montañas peladas.

La carretera al igual que en toda Creta es bien retorcida, descendiendo a un valle para subir en fuerte pendiente a la montaña y volver a bajar de nuevo al siguiente valle. La llanura de Lasithi sorprende, se ve una inmensa tierra totalmente plana magnificada por el contraste de los altos montes que la rodean en toda su circunferencia.

Una de las curiosidades etnográficas más significativas en la llanura de Lasithi son los molinos que se utilizaron y masificaron para bombear agua y regar toda la zona. Hoy en día ya están prácticamente en abandono y solo se distinguen  torretas metálicas oxidadas y retorcidas por supuesto sin las velas de tela que las impulsaban. La mayoría de los que se ven son solo representaciones decorativas que colocan delante de los restaurantes como reclamo.
No obstante recorriendo las solitarias carreteritas que discurren por la llanura nos topamos por suerte con unos de los pocos molinos auténticos que quedan aún en uso.  También nos cruzamos con algún que otro personaje pintoresco que aún mantiene viva la cultura, vistiendo y trabajando al modo tradicional por estos pueblinos perdidos y alejados de la masa turística costera.
Lógicamente no son los más jóvenes, es gente de cierta edad que llevan la vestimenta típica de riguroso negro, ellas con sus camisas, faldas negras y pañuelos negros cubriendo la cabeza y ellos también de negro con botas altas de piel, pantalón bombacho y en la cabeza una especie de bonete que parece un tapete de ganchillo. Continuamos con la exploración de las carreteras que discurren por la planicie de Lasithi y damos por casualidad con Cueva Dictea que está muy cerca del pueblo de Psychro. Dejamos el coche en un parking del pueblo por 2,50 €. Bueno, por exigencia de los chavales encargados de ordenar el tráfico y cobrar a los visitantes. Por supuesto en el pueblín no faltan las tiendas y restaurantes para que el turista no se vaya de manos vacías.
El acceso hasta la cueva se puede hacer a pié ó a lomos de burro. Este está muy simpático con su sombrero.

Desde Psychro se sube por un sendero empedrado entre robles durante 20 minutos. Arriba hay una taquilla donde pagamos 6 € por persona para entrar a Cueva Dictea. No hay nadie vigilando en todo recorrido de la cueva, simplemente caminamos por las escaleras y pasarelas que nos mantienen dentro del circuito por el interior sin peligro de caídas ni de perderte.
A la sima se accede por una gran abertura que hay en el techo, osea que es como un enorme pozo. Hoy día la visita es muy cómoda pues hay una escalera de cemento con barandilla, pero seguro que en época minoica y posteriormente era más jodido entrar para dejar las ofrendas a los dioses.
Esta llena de estalactitas y estalagmitas aunque en la primera cavidad están casi todas rotas imagino que fueron los primeros que habitaron la cueva y los sucesivos siglos en que entraron a dejar ofrendas a los dioses. Se encontraron restos de un altar y objetos diversos que lo verifican justo en este punto. Ofrendas votivas, dobles hachas y estatuillas de bronce que ahora están en el museo de Heraklion.
 Adentrándose más al fondo las formaciones son cada vez más espectaculares y se mantienen en perfecto estado.
Y una vez en el fondo, la cavidad remata en una pequeña laguna en la que los turistas arrojan monedas. No me digáis que la gente hasta para tonta es boba. Hay habilitada una red para pescarlas sin tener que entrar en el agua. Las escaleras a partir de aquí continúan ya en ascenso hasta llegar a la superficie. La visita de la cueva está echa. No está mal pero resulta un poco corta y por ello un tanto cara. Para darle misterio a la cosa, cuenta la leyenda, que fué en esta cueva donde Rea dio a luz a su hijo Zeus para evitar que su padre Cronos lo devorara como a sus seis hijos anteriores con el fin de impedir que lo destronasen como él hizo con su padre Urano. Piensa el ladrón que todos son de su condición, menudo hijo de Plutón este Cronos. La leyenda sigue contando que Zeus llegó a adulto y ocurrió lo que Cronos tanto se temía. Zeus obligó a su padre Cronos, a regurgitar a sus hermanos. (Aquí ya parece el cuento de caperucita y el lobo). Al final los hijos jodieron a Cronos y le quitaron el poder.
El exterior de la cueva no es menos espectacular. Nos encontramos a 1.025 metros de altitud, en la vertiente norte del Monte Dikti y desde aquí dominamos la amplísima llanura de Lasithi. La vista es realmente grandiosa. Es un sitio estupendo para sentarse a contemplar y respirar el aire de la montaña con olor a tomillo, salvia y otrás plantas aromáticas que no llego a distinguir.


Ya de nuevo abajo continuamos por las carreteritas de la meseta y como es hora de comer nos detenemos en el primer restaurante que vemos, el Restaurante Dionisos donde degustamos una ensalada griega, una musaka y hamburguesa con patatas. Seguimos por este revirado paisaje y vemos finalmente la costa. Llegamos a Milatos pero el pueblo no nos entusiasmó demasiado es bastante anodino así que tras un breve reconocimiento seguimos camino a casa.
Kokini Chani nos regala una bonita puesta de sol escondiéndose tras el monte que protege la ciudad de Heraklion. La temperatura a estas horas es perfecta, para pasear y disfrutar de la brisa que sopla desde el mar.








Lunes 20 de Agosto de 2018
Hoy vamos a hacer la que creo va a ser la última ruta larga por la isla. Vamos a ir a la parte más al este de Creta que podamos. Queremos conocer al menos Siteia. Desde el hotel aquí en Kokini Chani hasta Siteia tenemos como mínimo dos horas de camino a pesar de ser solo 121 km y buena parte de ella es por carretera ancha.
La ruta hasta Ag. Nikolaos ya la conocemos y es muy guapo pero a partir de aquí la verdad es que el paisaje se pone mucho más agreste y espectacular. De nuevo la carretera se vuelve muy retorcida y las montañas se ven tan altas como en el resto de la isla, cayendo en fuerte pendiente hasta el mar. La carreterita bordea la costa a mucha altura por lo que tenemos unas vistas increíbles.
 Y como habíamos calculado dos horas después llegamos a Siteia. Hoy no se que pasa pero parece que hace más calor que días anteriores a pesar de que sopla algo de viento. Siteia es una ciudad de tamaño medio con un puerto bastante grande pero con muy poca gracia.
También tiene playa pero tampoco nos entusiasma demasiado, creo que nos estamos haciendo más selectivos cada día que pasamos por estas tierras.
Se puede decir que el único toque exótico del paseo costero son las palmeras pues los restaurantes están más bien ajados, de pobre decoración, sin gusto y no parece que abunden los turistas.
Subimos con muchísimo calor y desgana por calles feas y algo sucias hasta la fortaleza que domina el puerto pero como es lunes está cerrado. No se si decir que es una putada ó un alivio pues recorrer las ruinas a la una de la tarde a pleno sol lo mismo nos fulmina. Siteia nos deja bastante desencantados y jodidos pues recorrimos mucha carretera para llegar aquí. Tanto es así que no nos apetece ir más al este y damos la vuelta decepcionados.


Regresamos y no paramos hasta llegar a Agios Nikolaos que es cien veces más interesante. Aparcamos el coche en el mismo parking del otro día por 3 € y nos perdemos por los rincones del pueblín para disfrutarlo una vez más.
 El calor hoy nos agobia bastante y hasta después de comer y tomar una cerveza fresca no volvemos a recuperar el buen humor y reírnos haciendo "cutreselfies". Nos habíamos quedado un poco chafados, pero la tarde cae y el calor va haciéndose más soportable por lo que un paseo relajante consigue un efecto muy positivo en nuestro ánimo.

 Se va pasando la tarde y después de comprar unos detalles para la "family" y los amigos nos marchamos hacia otro pueblo que según leemos en nuestra guía de viajes merece una visita.
Se llama Kritsa y si que es verdad que es chulo.
Estos son los "kombolói" una especie de rosarios que nos fijamos que muchos griegos llevan en la mano. Es muy popular y extendido su uso pero no tiene propósitos religiosos simplemente es un pasatiempo relajante para controlar el estrés y la ansiedad.
Kritsa es un pueblín muy auténtico en el que muchas mujeres hacen ó intenta hacer negocio tejiendo y vendiendo a los turistas manteles, colchas y todo tipo de telas con bordados.
 Molan estas viejinas hablándonos en inglés como expertas, ahí se ve como la necesidad agudiza el ingenio.
Hay rincones muy chulos decorados con plantas, tinajas y algunas herramientas antiguas.


La mitad de las viviendas están transformadas en tienda con toda la artesanía de tejidos volcada a la calle. Hay muchas piezas bordadas a mano y tallas en madera, bronce o piedra expuesta en la fachada. Y en todas está la señorina mayor ofreciendo su mercancía.









Aunque parece ser que también participan otros miembros de la familia. Quien sabe si el futuro de esta niña sea heredar el telar de la abuela y dedicarse a ello cuando sea mayor.








Martes 21 de Agosto de 2018
Hoy sí que sí, queremos un día sin coche. Después de desayunar con mucha calma, bajamos a la playa que tenemos justo enfrente del hotel.
Vamos a pasar la mañana de playa así que como las vamos a amortizar decidimos alquilar tumbonas y sombrilla. Pero mira que suerte, cuando vamos a pagar nos dicen que son gratis para los clientes del hotel. Pues nada, estupendo. El extra de comodidad no cabe duda que ayuda a que aguantemos hasta la hora de comer, algo muy difícil para nuestros culos inquietos. Disfrutamos de un buen baño, sin olas gracias al espigón artificial habilitado frente al hotel. Por cierto aquí también nos dan mordisquitos los peces. Debemos estar muy sabrosos porque no los ahuyentamos ni a patadas. Bueno, finalmente dejamos la playa para caminar veinte metros y tumbarnos en la piscina con un par de birras y unos snacks.

No nos vamos muy lejos del hotel para sentarnos a comer. Nos apetecen unos espaguetis carbonara y unos sticks de pollo con patatas. Un par de helado y listos. De nuevo a la piscina y entre baños y sol aguantamos hasta bien entrada la tarde. Un día de auténtico relax con mayúsculas.
Ahora tras una ducha nos vamos hasta Heraklion para estirar las piernas y buscar concretamente un pub que descubrimos buscando en internet y que dice que pinchan música latina algunas noches, el local se llama "Le Brasserie"
Enseguida damos con el chiringo y nos pedimos un par de birras mientras investigamos el sitio. Por dos birras tamaño mediano nos cobran 8 €. Aquí son algo más caras las consumiciones, ya estábamos mal acostumbrados. Dejamos "Le Brasserie" después de informarnos de primera mano que es verdad lo de noches de bailes latinos y que este jueves próximo tienen fiesta. Caminamos por las calles comerciales del centro de Heraklion. Está a romper de gente. Parece que no tuvieran que currar mañana pero la verdad es que se está tan a gusto en la calle que no apetece irse a casa.












Miércoles 22 de Agosto de 2018
Hoy estamos debatiendo entre quedarnos todo el día de playa y piscina como ayer o ir a visitar algún sitio. No tardamos mucho en decidir que lo mejor es largarnos pues aún nos queda por ver al menos un punto en el mapa que parece interesante y además muy emblemático para los cretenses.
El sitio del que hablo se llama Spinalonga, una isla situada a 800 metros de la costa cretense en el Golfo de Mirambello cerca de Elounda. Originariamente no era isla pues formaba parte de la península de Kolokitha, pero fué convertida en isla durante la ocupación veneciana allá por 1526. Cortaron literalmente un trozo de la Península para así mejorar su defensa convirtiéndola en una de las obras de ingeniería militar más logradas de la historia. Parece increíble una obra de esa envergadura en aquella época, un movimiento de tierras tan impresionante.
 Su nombre viene de su forma de espina larga ("spina lunga" en italiano) Un islote al que solo se puede acceder por barco desde tres puertos, Agios Nikolaos, Elounda ó Plaka. Nosotros vamos desde Plaka que está a 5 minutos de navegación por el que nos cobran 10 €/persona. Al llegar a la isla aún tenemos que pagar 8 € más por persona para acceder a la fortaleza ó más bien para acceder a la isla ya que toda la isla es en sí fortaleza. Previendo que vamos a pasar calor y sed nos acercamos al único bar-tienda de la isla para comprar una botellita de agua y una coca cola de lata. Y aquí si que me rematan. Nos cobran 7€.  Es el primer sitio de toda Creta donde me siento timado con la bebida y me entran serias ganas de reventárselo en la cabeza. Pero bueno, intento olvidarlo y apaciguar el cabreo. En realidad fué fallo mío por no comprarlo en Plaka antes de embarcar.
Franqueamos la entrada e intentamos disfrutar de la visita a la islita.
Lo primero y que más destaca en cuanto entramos, es el bastión defensivo situado en todo lo alto y que se construyó veinte años después de ser transformada en isla para definitivamente ser convertida en la inexpugnable fortaleza que perdura a día de hoy.
La isla fué poblada por venecianos, turcos otomanos y finalmente por una comunidad de leprosos. La tontería les costó a los turcos otomanos 60 años de sudor y lágrimas hasta conseguir echar a los venecianos de aquí en 1715. Spinalonga junto con Gramvousa y Souda por aquella época seguían estando en poder de los venecianos a pesar de que el resto de Creta ya era territorio otomano.
 La visita se va haciendo mas interesante a medida que vamos avanzando entre las ruinas. Nos topamos con un cementerio. Y por lo que podemos leer es el cementerio de la colonia leprosa que habitó la isla en la primera mitad del siglo XX. La isla se convirtió un largo tiempo en leprosería y sirvió de refugio y hogar forzoso a una colonia de enfermos de lepra. La lepra fué históricamente incurable, mutilante y vergonzosa pero en 1987 el médico venezolano Jacinto Convit fue distinguido con el Premio Príncipe de Asturias por descubrir la cura para ella.
Las murallas venecianas dominan la entrada a la bahía que estaba protegida en su día por 35 cañones.

Una pequeña y austera iglesia, la de San Georgios situada en la parte este.
Detalle de la campana de la Iglesia San Georgios.
Estas murallas venecianas fueron testigo de cruentas batallas pero gracias a su robustez y que sus cimientos están directamente sobre los arrecifes resistieron inmutables los ataques desde el mar.
Dormitorios de la leprosería que hoy están en serio peligro de hundimiento.
Se mezclan las edificaciones de época veneciana y turca y la más moderna de principios del siglo XX.
Ventana de un edificio del periodo otomano con vistas al puerto de Plaka.
Puerta principal con salida directa al mar
Vista desde la puerta principal de la bahía con Plaka al fondo y las hermosas aguas turquesas que rodean Spinalonga.
Edificio diáfano con la lavadora donde se lavaba y desinfectaba la ropa de los leprosos. Nos aseguraron que no queda rastro de la enfermedad. Por supuesto que es cierto pero no deja de dar algo de "yuyu".
Excepto por las techumbres los edificios conservan casi intactas sus paredes de piedra y sus estructuras.
Cura ortodoxo con su atuendo típico en el interior de la iglesia de San Panteleimon.
Otra de las iglesias, la iglesia de San Panteleimon. Al parecer en ella vivió un cura que aún estando sano ayudó y auxilió a los enfermos de lepra durante los años que duró la colonia e incluso permaneció años después para mantener la costumbre que existe en el culto ortodoxo de rezar a los muertos durante varios años después de su enterramiento. Frente a ella se conservan aún las cisternas de época otomana.
La colonia de leprosos duró desde 1903 hasta 1957 con un gran número de personas que a pesar de su horrible dolencia se casaban, formaban familias, tenían negocios y trataban de vivir lo más dignamente posible con la esperanza de curarse algún día y poder regresar a sus antiguos hogares en Creta.
Estos son algunos de los utensilios usados en la salas del antiguo hospital y que ahora están expuestas en las antiguas habitaciones reutilizadas hoy día a modo de museo.
A raíz de la triste historia de la colonia leprosa, Victoria Hislop, escritora británica, se inspiró en Spinalonga para escribir el Best Seller "La Isla" como un ejemplo de superación y valentía.
Sinopsis: Alexis, una joven arqueóloga británica de origen griego, viaja a Creta para desenterrar la misteriosa historia de su madre Sofía, celosa guardiana de su pasado. Al llegar al pueblo de Plaka, punto de partida de su investigación, se sorprende al ver que se encuentra a unas pocas millas en barca de Spinalonga, la principal colonia de leprosos de Grecia. ¿Qué oscuros misterios oculta esa isla habitada por el olvido?

Algunas de estas construcciones cuentan con más de 400 años de historia sobre sus piedras y parece que hubieran sido edificadas ayer mismo.
Puerta Carbonana.
Arco apuntado ó ojival en el interior de uno de los edificios.


Esta fué la calle del mercado durante el Periodo otomano.
Y finalmente tras una interesante visita salimos de nuevo al puerto.
Los pequeños barcos están a la espera de devolver los turistas a la costa.
Un último selfie ante la muralla de Spinalonga, la visita desde luego resultó mas interesante de lo que esperábamos, es muy recomendada.
Ya queremos volver a Plaka así que nos ponemos a la cola. Después de llevar un buen rato en espera, el marinero nos alarga la pasarela para acceder al barco, pero en ese momento tenemos que abrirnos paso a codazos pues algunos turistas anormalmente ansiosos intentan atropellarnos como si fuese el último bote del Titanic. No entiendo esas prisas en vacaciones, desde luego conmigo no les valió la tontería.















En cuanto desembarcamos en Plaka nos vamos en busca de un buen sitio donde comer y elegimos "El Epico", más que nada por la terracita que tiene unas vistas estupendas de la isla de Spinalonga justo enfrente.
Este fué el detalle frutal con el que nos obsequiaron al final de la comida.
 Es un bonito detalle de postre.
 Con la singladura de hoy reventamos el apretado presupuesto de que disponemos a estas alturas de vacaciones pero intentaremos solucionarlo haciendo vida algo más austera durante los tres días que nos quedan. Para aprovechar la tarde de hoy nos vamos de playa, aquí mismo, en Elounda. El agua está clarita y apetitosa visto desde la orilla. Pero al entrar notamos que el fondo es de pequeñas piedras puntiagudas que se clavan en los pies y el otro inconveniente es que se enturbia el agua por los sedimentos de fango debido a que es una bahía casi totalmente cerrada al mar y que no tiene apenas oleaje que lo lave. Seguimos echando de menos haber comprado unas "cangrejeras" pues la mayoría de las playas de por aquí tiene rocas entre la arena que ó tienes los pies muy curtidos ó las pasas canutas para entrar y salir del agua.
Aguantamos hasta bien entrada la tarde. Nos damos una ducha aquí mismo en la playa pues no hay en toda Creta ni una sola sin duchas por pequeña que esta sea. Damos un último paseo y regresamos al nido.












Jueves 23 de Agosto de 2018
Hoy tenemos otro día enterito para el relax, no se si lo soportaré. Ya veo que tener más días de vacaciones que "pasta" obra estos milagros. La realidad es que exprimimos la isla a tope, la recorrimos de cabo a rabo a pesar de llevar un presupuesto más bien tirando a escaso lo que indica que no es excesivamente caro disfrutar de unas largas vacaciones por estos andurriales.
 Toda la mañana entre tostarse al sol, pasear, bañitos salados y vuelta a empezar. Nos da tiempo a repasar mentalmente aquello que visitamos y los sitios que conocimos y disfrutamos durante estos estupendísimos días libres de rutina.
Sin duda triunfamos con la elección de nuestro destino para el "Viaje de Bodas de Plata" Llevar 25 años casados y sentirnos como si nos hubiéramos conocido ayer es algo que pocas parejas pueden decir y que en los tiempos actuales está en serias vías de extinción.
 Cuando ya estamos hartos de playa nos volvemos a la piscina de nuestro Haris Apartments. Más baños en agua clorada, tostar al sol y "birra" bien fría para aliviar la sed.
Y llega la tarde, así que nos preparamos para la fiesta culmen de nuestras vacaciones. Nos vamos a Heraklion para regalarnos una velada de baile. Vamos directos al "Le Brasserie" que nos aseguraron que esta noche es para la música latina. De entrada, cuando llegamos, parece que no hay mucha gente pero poco a poco se va llenado de bailadores hasta que llega un momento que no cabe un alfiler. El ambiente no puede ser más agradable, la gente super abierta con nosotros. Incluso cambiamos impresiones con alguna gente de habla hispana, de Colombia y República Dominicana. La musiquita es a base de salsa y bachata bien pinchada y el nivel de baile muy bueno tirando a buenísimo, cosa que nos sorprendió muy gratamente. No pudimos tener un fin de fiesta mejor, gracias chicos y chicas cretenses por la fiesta de despedida.






Viernes 24 de Agosto de 2018
Ahora me quiero quedar con esta última foto en la memoria. El último día simplemente lo dedicamos a rehacer las maletas con esa pereza que da el regreso, a dar un poco de cara al cochecito de alquiler con un lavado y un rellenado de deposito para evitar que nos carguen nada a la entrega y un día entre la piscina y el mar, los paseos y los recuerdos y un mirar el reloj con un poco de ese nerviosismo que da el largo regreso a casa. De echo tenemos por delante 24 horas de viaje desde que cogemos el avión en Heraklion hasta que nos bajamos del autobús en Asturias.



Adiós Creta, Good bye, Antío, un placer disfrutar nuestras vacaciones con estas gentes sencillas y amables que nos hicieron sentir entre amigos.

THE END.



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